Lilith era inocente,
entonces Eva aún más.
No quiso ser parte
de una costilla rota,
quiso serlo todo.
Aquella mordida, tan roja, tan vivaz,
no la provocó la serpiente venenosa,
la provocó un mundo
más audaz que el Paraíso.
Quizás cuando escribo lo quiero todo,
la costilla, la manzana, el mundo.
Si Eva es inocente por quererlo todo,
entonces yo también.


Publicar un comentario